martes, 28 de marzo de 2017

La Encina




LA ENCINA - Alfonso Yuncar.

Que hubo un tiempo en que el encinar llegaba hasta las puertas del  pueblo es algo consabido. Las progresivas talas decidieron la conquista  del arado sobre el pastoreo y   el encinar llegó a retroceder más allá del cauce de La Anguilucha.  

Testigo sobreviviente de aquella devastación queda una solitaria encina. Las desavenencias  entre dos familias cuya herencia dividía la linde donde se hallaba,  determinaron que  se librara del hacha.

Recia y digna parece medir la distancia que la separa del monte oscurecido por  sus congéneres,  y donde el viento y las torcaces trazan mapas de intrincados laberintos.

Sin competencia, sus raíces y ramaje se beneficiaron de los sucesivos laboreos y del fecundo regalo de las estaciones.  

Desde el prominente  lindazo, esta vieja encina ha sido testigo de la dura brega  de sucesivas  generaciones de labradores, pastores y lavanderas, a cuya sombra se cobijarían alguna vez, gentes con sus cuitas y avatares, vidas cumplidas al fin en una tierra, donde  su rudeza y hermosura quedan resumidas en una solitaria encina.

Nota: La encina fotografiada se encuentra en el paraje de “La Puente” en La Estrella de La Jara.














































































Hoy os traemos un interesante documental del Ministerio de Medio Ambiente sobre encinas y encinares.



martes, 21 de febrero de 2017

Santa Ana de Pusa





SANTA ANA DE PUSA.

HISTORIA.

Este territorio ya era conocido por los hispano-romanos-visigodos y musulmanes según hallazgos arqueológicos. Sus primeros fundadores fueron Diego García de López y Blas Muñoz en 1522. Fallecidos estos, el señor de Valdepusa funda en 1524 un caserío y da carta para repoblarlo en 1526 con 20 vecinos de Magán, que denominaron el lugar como Santa Ana de Bienvenida. Es este el último de los pueblos fundados en Valdepusa.

Durante el siglo XII se extendió  por Castilla el culto a Santa Ana, y en 1578 se llamó así al pueblo, por la iglesia levantada para su culto.

Las relaciones topográficas de Felipe II de 1578 aportan relevantes datos sobre la población:

“En los primeros momentos parece que fueron dos pequeños núcleos El Canchar o Canchal y otro  en torno a la ermita de Nuestra Señora de Bienvenida. Es aldea de San Martín de Valdepusa. La administración está en manos de un alcalde ordinario, de un regidor y de un mayordomo, con una jurisdicción en los pleitos de 100 mrs, cuando exceden de esa cantidad van a San Martín. Es tierra montosa, áspera, con riscales. “Es harto de leña” de la Dehesa de Valdepusa, en donde  hay gamos. Discurre por su término el arroyo Pusa. Carecen sus riveras de huertas y casi de peces. La aldea es falta de agua. Van a moler al río Tajo. Su término es estrecho, carece de pastos. A media legua al oeste está la tierra de Talavera, villa de la que traen las más de las cosas y de Santa Olalla; la sal procede de Espartinas (es sal gema). Como son pobres no pueden traer tejas para sus viviendas. La iglesia es pequeña, se ha construido de limosnas de los vecinos”.

LA IGLESIA PARROQUIAL

La iglesia está construida en una sola nave. La capilla mayor es muy grande, de cinco lados, que comunica con la nave, más estrecha, con arco triunfal rebajado. En el piecero está el coro y la torre de planta cuadrada. A ambos lados de la capilla mayor aparecen dos capillas con arcos de medio punto que arrancan del suelo, sobre ellos dos ventanas.
Como acceso a la nave, aparecen dos puertas adinteladas y enfrentadas. Magnifica artesa con trabajo de lacería cubre la capilla mayor; la nave se cubre con sencillo artesonado  a dos aguas atirantado. Exterior encalado. Ha sufrido considerables reformas. Capilla lateral, ventanas, torre y encalado exterior son recientes. 

MOLINOS DE AGUA

En la actualidad quedan restos de 11 molinos de agua repartidos por todo el recorrido del río Pusa, algunos de los cuales aparecen en las relaciones de 1578.

Sobre el río Pusa existe un puente de tres ojos, situándose el mayor al centro. Aparecen arcos rebajados de ladrillo sobre machones centrales de perfil semicircular de mampostería. Dos tendeles de ladrillo enmarcan el pretil de mampostería. Aparece una grieta peligrosa en una de las arcadas laterales, y en la central se encuentra una placa fechada en 1852.

FIESTA DE LOS PERROS DE SAN SEBASTIAN.

El 20 de enero, San Sebastian, se celebra la fiesta popular con mayor arraigo folclórico del municipio junto con la “Quema de Judas”. Tradicionalmente Los perros de San Sebastian eran representados por los “mozos o quintos”. Los personajes que representan los quintos son tres: La vaca, los perros y la hilandera. Tanto los perros como la vaca portan casi el mismo atuendo, con la diferencia de que la vaca lleva cornamenta. Se visten con pieles de cabra, se tiznan la cara con carbón y se acompañan con cencerros a la cintura y bota de vino (llenas de agua) para primero buscar y después mojar a las mozas del lugar con total permisividad. La hilandera se distingue por su disfraz de mujer maquillada y arreglada típicamente de época, con una cesta de mimbre colgada del brazo y una vara con un nabo o una zanahoria en su extremo. La hilandera se introduce en las casas para hacer travesuras y hacerse con embutidos u otros manjares, que todo el grupo disfrutará en comilona al final de la jornada.

MUSEO ETNOLÓGICO “EL CANCHAR”

Este museo cuenta con dos apartados claramente diferenciados: en el interior se muestran numerosas fotografías, útiles del campo y del hogar, libros y documento. En el exterior, junto al edificio, se pueden observar diferentes objetos y útiles de labor de mayor tamaño para cultivar la tierra.

Nota- Fuentes de información: “El Señorío de Valdepusa” de F. Jíménez de Gregorio y Diputación Provincial de Toledo. 



















Hoy os traemos este vídeo que hemos compuesto a partir de la colección de viejas fotografías que componen un álbum de Santa Ana de Pusa. Acompañamos dichas imágenes con  "Seguidillas y Jotas" del Grupo Albacara. Esperamos que os guste.








domingo, 22 de enero de 2017

Belvís de La Jara - Museo Etnológico





Rodrigo Manero y Mª José Arenas


Rodrigo Manero  con Rubén Martín, guía del Museo






Belvís de La Jara – Museo etnológico.
“Otro Mundo – Lo que nos une”.

En el año 2007 el museo etnológico de Belvís de La Jara se vio notablemente enriquecido con la cesión que de su colección privada hicieron Rodrigo Manero y su esposa Mª José Arenas, una colección, que a través de los años, con afición y paciencia, entre  viajes y mercadillos  lograron reunir.

Bajo el título “Otro Mundo – Lo que nos une” se expone el conjunto de características artesanías procedentes de los lugares más diversos del globo, con especial representación de África y América. Dicha colección  comprende, entre otros objetos, tallas, máscaras rituales, herramientas y armas tribales, utensilios domésticos e instrumentos de música.

Además del placer que produce contemplar cada una de las piezas que se exponen, es destacable también su función didáctica. “Otro Mundo – Lo que nos une”  define muy bien el propósito de la muestra. La aparente distancia temporal o cultural que en principio pareciera separarnos, queda superada ante la evidencia de que al hombre de cualquier época y procedencia, siempre le han movido similares sentimientos e interrogantes sobre su existencia en este planeta. Incluso, como demuestra la exposición, queda patente la influencia que el mundo primitivo ha ejercido  sobre nuestro  arte moderno.

- Al final de este reportaje podréis ver el video que  sobre dicha exposición hemos montado. La canción “Diarabi” que acompaña las imágenes  está interpretada por Ami Koita, una magnífica cantante folk de Mali.

Nota: El museo contiene además de la muestra “Otro Mundo – Lo que nos une” otra interesante exposición sobre artesanías y oficios desaparecidos del propio pueblo de Belvís, y para visitarlo solo hay que contactar con el Ayuntamiento.