lunes, 14 de julio de 2014

La Cosecha II


A IRENE LA TRILLADORA

Trilla que trilla
la trilladora
y sobre el trillo
vuelta tras vuelta
alza y arrolla
cual torbellino,
gavillas de miel,
y blandas lomas,
cereales islas
que locas olas
al fin engullen
de orilla a orilla.

Trilla que trilla
la trilladora,
y en sus mejillas
lozanas brillan
dos amapolas,
trilla que trilla,
y  al sol de julio
lanza sus coplas
con el delirio
de un jilguerillo
y la alegría
de las alondras.

Trilla que trilla
la trilladora,
tralla que estalla,
silba, acelera
¡ale mulilla
Campanillera!
galopa y vuela
cual golondrina
que al trillo llevas
a la más bella
flor de Castilla.

A. Yuncar


Rastrojos. Años 70

Rastrojos. Años 80

Avenas. La Estrella 2014

El segador. Años 70

Centeno para trenza. Aldeanovita

Haces de avena

Eras- La Estrella. Años 70

Eras - Fuentes. Años 90

La vieja segadora

Detalle de la segadora

Otra segadora

Detalle segadora

El carro. Adeanovita

Carro y pajar. La Estrella

Carro entre avenas

La era. Mohedas de la Jara

Caseta de aperos. Mohedas de la Jara

Vieja limpiadora

Era con trilladora

Trilladora abandonada

Caseta de aperos. Aldeanovita

Caseta de aperos. Aldeanovita

Caseta de aperos. Carrascalejo

Casa con pozo. La Estrella

Era y pozo. Aldeanovita

Cobertizo en una era. La Estrella

Pozo y era. La Estrella

Caseta de aperos. La Estrella

Interior de la caseta:




Aventadero de pajar.

Aventadero con arco iris.

Aventadero con adobes.

Interior del pajar

Pajar en ruinas. La Estrella

Detalle de una troje

martes, 8 de julio de 2014

La Cosecha I



Besana, yunta, barbecho, gañán, rastrojo, siega, era, parva, trilla… son algunas palabras desconocidas para las nuevas generaciones. Sin embargo, cuarenta años atrás formaban parte de nuestro familiar vocabulario campesino.
Imposible mostraros en estas pocas fotos la importancia de la cosecha, esa etapa que cerraba un ciclo vital para el labrador en una rueda, que dependiendo del año repartía fortuna o miseria. Menos  veces fortuna.
En la era se daba ese proceso definitivo que separaba el grano de la paja. Eras de tierra limpia apisonada o empedradas, donde las mieses se desgranaban bajo el paso de las bestias y las cuchillas y los pedernales de los trillos. Horas caliginosas cuando mejor quebraba la parva, horas en que la galbana acudía a los trilladores con una pesadez  que se intentaba  espantar con cantares tan lentos y adormecedores que no evitaban que a veces mulas, trillo y trillador descarrilaran con estrépito fuera de la parva.
Valga este puñado de  fotos y la letra del cantar que sigue, como homenaje a los que nos precedieron y cuyos sacrificios y sudores también nutrieron nuestras raíces jareñas.

Madre mía que calor
Cuando canta la chicharra,
Madre mía que calor.
Si a la sombra estoy sudando
Que será mi amor al sol
Que en el campo anda segando
Cuando canta la chicharra.
 (Cantar popular de La Estrella de La Jara)