jueves, 19 de junio de 2014

Navalmoralejo II: Arquitectura Popular





Nostalgia – José Santos Chocano.
                       Lima-1867-1934

Hace ya diez años
que recorro el mundo.
¡He vivido poco!
¡Me he cansado mucho!

Quien vive de prisa no vive de veras,
quien no echa raíces no puede dar frutos.

Ser río que recorre, ser nube que pasa,
sin dejar recuerdo ni rastro ninguno,
es triste y más triste para quien se siente
nube en lo elevado, río en lo profundo.

Quisiera ser árbol mejor que ser ave,
quisiera ser leño mejor que ser humo;
y al viaje que cansa
prefiero terruño;
la ciudad nativa con sus campanarios,
arcaicos balcones, portales vetustos
y calles estrechas, como si las casas
tampoco quisieran separarse mucho...
Estoy en la orilla
de un sendero abrupto.

Miro la serpiente de la carretera
que en cada montaña da vueltas a un nudo;
y entonces comprendo que el camino es largo,
que el terreno es brusco,
que la cuesta es ardua,
que el paisaje es mustio...
¡Señor! ¡Ya me canso de viajar! ¡Ya siento
nostalgia, ya ansío descansar muy junto
de los míos!... Todos rodearán mi asiento
para que les diga mis penas y mis triunfos;
y yo, a la manera del que recorriera
un álbum de cromos, contaré con gusto
las mil y una noches de mis aventuras
y acabaré en esta frase de infortunio:
—¡He vivido poco!
¡Me he cansado mucho!



Tipos de ventanas




Tipos de puertas






Puerta del viejo cementerio

Aldaba

Detalle con picaporte

Artístico y moderno remate

Detalle con llamador

Cerrojo y aldaba

Detalle de cerrojo y cerradura

Cerrojo con enigma

Detalle cerrojo

Otro cerrojo

Vieja casa con corral

Vivienda en ruinas

Grupo de casas

Vieja fachada

jueves, 12 de junio de 2014

Navalmoralejo I


A medio camino entre El Puente del Arzobispo y La Estrella   de  La Jara (7,5 Km) se halla Navalmoralejo. La parada del autobús al inicio de una carretera secundaria puede servir de señal para los que no lo conozcan y quieran visitarlo.
Frente por frente, un camino de tierra nos llevará otro día a  La Ciudad de Vascos, también en tierras de Navalmoralejo.
El nombre de Navalmoralejo, según la  leyenda popular se debería  a un supuesto fundador del pueblo, el moro Alejo (Nava de Alejo),  que desterrado por desavenencias con la autoridad de Vascos,  habría escogido estos parajes para levantar su casa y vivir del pastoreo.
Más credibilidad nos ofrece, que Navalmoralejo se derive de Navalmoral, nombre con que se conocía al municipio antes de siglo XVII y que para distinguirlo del cercano pueblo de Navalmoral de La Mata fuera cambiado por su  diminutivo.
Jimenez de Gregorio, más concreto, opinaba que antes del pueblo ya existía una fuente conocida por Fuente del Moral. Ese sería el origen más lógico de su nombre.
Aunque es uno de los pueblos más pequeños de nuestra comarca, su interés debería ser de primer orden. La impresión que puede causar en una primera visita sugiere que es un pueblo a medida de sus habitantes, una familia bien unida y avenida que disfruta un orden natural. La limpia y gótica sencillez de su iglesia, unida a la vieja arquitectura de muchas de sus casas forman un conjunto que aún resiste y se remoza frente a otras construcciones más recientes.
También habla a favor de sus vecinos, que aunque pocos, recientemente consiguieran con lucha y tesón que la línea regular de autobuses que pasaba  a 2 km del pueblo entrara en él.
Su alcalde Manuel Chico, nos recibe en su casa y amable nos muestra su colección de aperos y viejos utensilios domésticos. Después nos llevará hasta el Centro Social para enseñarnos la exposición que a modo de historia fotográfica del pueblo se exhibe en las paredes del salón de actos.
Para finalizar vistamos el  Centro de Interpretación Arqueológica. Aunque interesante, su contenido nos parece insuficiente y pensamos que debería estar mucho mejor dotado, con más piezas de las muchas halladas en Vascos,  aunque solo fuera  por la situación de estas  excavaciones  en su territorio.
Es injusto que se margine y desligue de alguna forma a este pueblo del potencial interés que representa  Vascos. Otro  nuevo absurdo político a sumar a una ya  vieja lista, trata  de distanciar de alguna forma  a nuestro pueblo, de la comarca de La Jara para situarlo en La Campana de Oropesa.
 Como en otras visitas a otros pueblos de nuestra comarca, conversar con sus vecinos y vecinas,  pasear por sus calles y paisajes,  y tratar de plasmarlo todo en unas cuantas fotografías,  es una experiencia, que al marcharnos  nos deja una mezcla de nostalgia  y orgullo por  haber descubierto  otra parte de nuestras raíces.      


Vista de la Iglesia

 Detalle de la Iglesia

Ara romana en esquinazo de la Iglesia

 Altar Mayor

 Vista interior

 Manuel Chico- Alcalde

 Los buenos días.

Los lirios

 El gallinero

 La cesta

 Poyata con cacharros

Las hoces

 Cactus en el patio

 Patio

 Rufino y Edubijis

 Jardín

 Alhelíes

 Pared de un huerto

Jimena, ¡mira al pajarito!

 Otro patio

 Ventana y planta

 Huerto y gallinero

 Fachada

 Balcón
Calle