miércoles, 18 de mayo de 2016

Peraleda de San Román





Peraleda de San Román forma parte de la comarca de La Jara cacereña.

Es en el siglo XVI cuando surge este pueblo. Algunas de las razones por las que se data este emplazamiento en este momento histórico, es, porque en 1494, los Reyes Católicos efectúan el primer deslinde y amojonamiento de esta zona, sin que conste en el registro Peraleda, y otro dato muy a tener a en cuenta es que la iglesia es del siglo XVI. Se trasladan vecinos de San Román, de la poveda y otros que llegan de pueblos talaveranos. De esta manera se va poblando poco a poco, pues nunca tuvo muchas personas establecidas en la zona; principalmente por el terreno abrupto y rocoso de la zona. En los siglos anteriores, la zona tenía una economía basada principalmente en la ganadería; pero en el siglo XV y desde el Arzobispado de Toledo, se empiezan a poner límites a los ganaderos y se parcela el territorio, facilitando el incremento de la producción de cereales, frutales y viñas en zonas adecuadas alrededor del pueblo.

A pesar del nuevo asentamiento, San Román no se despobló totalmente, sino que permanecerá con bastantes vecinos que siguieron explotando las minas de plomo que todavía podemos contemplar en los alrededores de este primer asentamiento de "peraleos". También es en este lugar donde se encontraban en 1857 siete manufacturas alcohólicas (fabricación de aguardiente)que servían de sustento a sus habitantes. Se conoce que Carlos I visito estas minas en un viaje que realizó por la comarca en el siglo XVI, y todavía Vivían varias familias en este lugar. 

A la caída del Antiguo Régimen la localidad se constituyó en municipio constitucional en la región de Extremadura, con el nombre de Peraleda de Garbín, perteneciendo desde 1834 al Partido Judicial de Navalmoral de la Mata en la provincia de Cáceres. En el censo de 1842 contaba con 40 hogares y 493 habitantes. En 1965 el municipio creció al incorporar a su término una parte no anegada de Talavera la Vieja.








































































































Con este video que hoy os dejamos  queremos demostrar que la música y el baile tradicionales también despierta el interés entre la gente joven. En este caso es un placer comprobar con que gracia y soltura bailan unas coplillas de pique. 


martes, 3 de mayo de 2016

Piedraescrita



PIEDRA ESCRITA.
(Texto de Miguel Méndez Cabezas-Fuentes.)

Cuenta la leyenda que en tiempos medievales, “poco después de la expulsión de los sarracenos” un vaquero de Espinoso aprovechaba con los ganados propiedad de su amo talaverano las hiervas frescas del entorno y se le apareció la Virgen en un lugar cercano al pueblo, sobre una roca conocida como “El Canto de la Virgen”, donde hace unos años se ha erigido un sencillo monumento conmemorativo. Le encomendó la construcción de una ermita que los lugareños se empeñaban en levantar en otro lugar en el que hoy le sirve de solar, sucediendo que los muros levantados por el día aparecían derruidos a la mañana siguiente, hasta que por fin el templo fue construido donde actualmente se ubica, justo en la divisoria entre las aguas del Guadiana y el Tajo. Un documento del arzobispado dice que en 1188 el obispo Gonzalo Pérez otorga licencia para la construcción de una iglesia a un tal Nuño Núñez y a su mujer Aderazo Gómez que aportaban la dote necesaria para su mantenimiento.

El templo es una edificación sencilla con un ábside que fue octogonal y, según parece, formaba únicamente la construcción primitiva, más tarde modificada añadiéndose la nave principal. El edificio tiene a los pies un campanario de tres huecos que fue construido en el siglo XVIII. Se accede a la iglesia por un pórtico descendiendo cuatro escalones, ya que el piso del templo se encuentra por debajo del nivel actual del suelo y hay constancia de una antigua fuente dentro de la ermita que, como hemos dicho, es una iglesia en realidad. Los muros están fabricados en mampostería de lajas de pizarra con revoco exterior enjalbegado

Pero lo realmente interesante desde el punto de vista artístico  es el interior de este monumento. Sus paredes están en gran parte cubiertas de valiosa azulejería talaverana del siglo XVI y XVIII con escenas del nuevo testamento. En el lado de la epístola destaca un San Cristóbal de grandes dimensiones frente al que se sitúa un panel con una fila de arcabuceros similar al que se encuentra en la ermita de La Virgen del Prado de  Talavera, aunque no es esta la única similitud en los motivos dibujados en Piedraescrita.
Otros paneles representan a diferentes santos y en el testero se aparece un juicio final con la resurrección de los hombres que son extraídos de las tumbas por ángeles y demonios. Un azulejo parece representar al autor de parte de los paneles cerámicos.

En cuanto a la esfera que cubre la capilla podemos contemplar la pintura al fresco de un Pantocrátor con estrellas y una luna con cara femenina. Esta es la pintura románica más meridional del territorio nacional. Son también de interés un magnífico Cristo crucificado del siglo XVII, la pila bautismal y una escultura de la Virgen en cerámica talaverana.

Justo por encima del pueblo domina el paisaje la cumbre de Las Moradas, el pico más elevado de La Jara en el que persisten restos de amurallamiento donde se habrían refugiado los primeros pobladores cristianos huyendo de las razzias musulmanas. En un risco de cuarcita que mira desde la cumbre hacia el caserío se percibe una inscripción árabe con más de siete metros de longitud y uno de altura. Está escrita en  letra cúfica y su significado podría  traducirse como “La cumbre”, aunque está deteriorada y es aventurado asegurarlo. También hay referencias al hallazgo de otras inscripciones hoy desaparecidas en el entorno de la iglesia que habrían justificado el nombre de “Piedraescrita”.


Nota.- En Piedraescrita se puede adquirir el libro “Santa María de Piedraescrita” escrita por Mariano Recio Mencía, un trabajo pormenorizado y notable con hermosas fotografías de Félix Galán. 

































































































Con este vídeo que hemos montado sobre Santa María de Piedraescrita, acompañado por dos cantigas de Santa María de Alfonso X El Sabio, pretendemos trasladaros al menos una parte del arte y la sencilla belleza que nos ofrece esta original iglesia de la comarca de La Jara