martes, 3 de mayo de 2016

Piedraescrita



PIEDRA ESCRITA.
(Texto de Miguel Méndez Cabezas-Fuentes.)

Cuenta la leyenda que en tiempos medievales, “poco después de la expulsión de los sarracenos” un vaquero de Espinoso aprovechaba con los ganados propiedad de su amo talaverano las hiervas frescas del entorno y se le apareció la Virgen en un lugar cercano al pueblo, sobre una roca conocida como “El Canto de la Virgen”, donde hace unos años se ha erigido un sencillo monumento conmemorativo. Le encomendó la construcción de una ermita que los lugareños se empeñaban en levantar en otro lugar en el que hoy le sirve de solar, sucediendo que los muros levantados por el día aparecían derruidos a la mañana siguiente, hasta que por fin el templo fue construido donde actualmente se ubica, justo en la divisoria entre las aguas del Guadiana y el Tajo. Un documento del arzobispado dice que en 1188 el obispo Gonzalo Pérez otorga licencia para la construcción de una iglesia a un tal Nuño Núñez y a su mujer Aderazo Gómez que aportaban la dote necesaria para su mantenimiento.

El templo es una edificación sencilla con un ábside que fue octogonal y, según parece, formaba únicamente la construcción primitiva, más tarde modificada añadiéndose la nave principal. El edificio tiene a los pies un campanario de tres huecos que fue construido en el siglo XVIII. Se accede a la iglesia por un pórtico descendiendo cuatro escalones, ya que el piso del templo se encuentra por debajo del nivel actual del suelo y hay constancia de una antigua fuente dentro de la ermita que, como hemos dicho, es una iglesia en realidad. Los muros están fabricados en mampostería de lajas de pizarra con revoco exterior enjalbegado

Pero lo realmente interesante desde el punto de vista artístico  es el interior de este monumento. Sus paredes están en gran parte cubiertas de valiosa azulejería talaverana del siglo XVI y XVIII con escenas del nuevo testamento. En el lado de la epístola destaca un San Cristóbal de grandes dimensiones frente al que se sitúa un panel con una fila de arcabuceros similar al que se encuentra en la ermita de La Virgen del Prado de  Talavera, aunque no es esta la única similitud en los motivos dibujados en Piedraescrita.
Otros paneles representan a diferentes santos y en el testero se aparece un juicio final con la resurrección de los hombres que son extraídos de las tumbas por ángeles y demonios. Un azulejo parece representar al autor de parte de los paneles cerámicos.

En cuanto a la esfera que cubre la capilla podemos contemplar la pintura al fresco de un Pantocrátor con estrellas y una luna con cara femenina. Esta es la pintura románica más meridional del territorio nacional. Son también de interés un magnífico Cristo crucificado del siglo XVII, la pila bautismal y una escultura de la Virgen en cerámica talaverana.

Justo por encima del pueblo domina el paisaje la cumbre de Las Moradas, el pico más elevado de La Jara en el que persisten restos de amurallamiento donde se habrían refugiado los primeros pobladores cristianos huyendo de las razzias musulmanas. En un risco de cuarcita que mira desde la cumbre hacia el caserío se percibe una inscripción árabe con más de siete metros de longitud y uno de altura. Está escrita en  letra cúfica y su significado podría  traducirse como “La cumbre”, aunque está deteriorada y es aventurado asegurarlo. También hay referencias al hallazgo de otras inscripciones hoy desaparecidas en el entorno de la iglesia que habrían justificado el nombre de “Piedraescrita”.


Nota.- En Piedraescrita se puede adquirir el libro “Santa María de Piedraescrita” escrita por Mariano Recio Mencía, un trabajo pormenorizado y notable con hermosas fotografías de Félix Galán. 

































































































Con este vídeo que hemos montado sobre Santa María de Piedraescrita, acompañado por dos cantigas de Santa María de Alfonso X El Sabio, pretendemos trasladaros al menos una parte del arte y la sencilla belleza que nos ofrece esta original iglesia de la comarca de La Jara

   

domingo, 24 de abril de 2016

Garvín de La Jara


Vista del pueblo

GEOGRAFÍA.
http://www.garvin.es/  (Ayuntamiento de Garvín)

La comarca de la Jara Cacereña, situada al Noroeste de la provincia de Cáceres, escindida administrativamente desde 1.833, de la provincia de Toledo, Ciudad Real y Badajoz. Abarca los términos de Villar del Pedroso, Carrascalejo, Navatrasierra, Valdelacasa de Tajo, Peraleda de San Román, Talavera la Vieja y Garvin, extendidos sobre una superficie de 518 kilómetros cuadrados alberga una población aproximada de 2818 habitantes.

HISTORIA.
http://www.garvin.es/  (Ayuntamiento de Garvín)


El municipio de Garvín surge al lado del torreón del que actualmente no quedan mas que la línea de gruesos cimientos, dibujados en el parque anexo a la Iglesia, dicha torre o almenara es de origen islámico y tenía la misión de advertir a otras poblaciones de los posibles peligros que podían representar los bandidos o las tropas cristianas que frecuentemente recorrían el territorio en busca de rapiña. Por eso se explica que en el Pico de la Cueva de la Breña, a espaldas de la localidad, se halle una de aquellas aldeas, hoy cubiertas por un denso matorral.

Su ascenso de población tiene lugar cuando el Arcedianato de Talavera divide el territorio en dos beneficios curados, correspondiendo uno a Villar del Pedroso y otro a esta localidad con residencia en la Iglesia de Santa María de Garvín más tarde llamada de la  Asunción.

De los dos curatos fue el mas extenso, abarcando La Peraleda de San Román y otros pueblos como La Avellaneda, El Castañar y Navalvillar que en la actualidad configuran el núcleo de la comarca de Los Ibores.

Dos siglos mas tarde, tras la fuga de un importante contingente de población, entra en una fase de recesión económica y social, razón por la que es desposeído del curato, en beneficio de Valdelacasa.

Del tiempo en que ostentó la cabecera parroquial, quedó una magnifica construcción eclesial, mientras resultó destruido el torreón del Duque de Estrada, un feudal talaverano que ocasionalmente utilizó un solar como vivienda de paso u oficina recaudatoria.

PARROQUIA DE NUESTRA SEÑORA DE LA ASUNCIÓN.

La Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción es de planta rectangular, dividida en tres tramos con dos arcos diferentes, rebajado el posterior y apuntando el mas próximo al altar. Los tres tramos se cubren con bóvedas estrelladas iguales, que apoyan sobre ménsulas decoradas con temas vegetales y de bolas.

A los pies tiene un coro elevado sobre carpanel. La sacristía decorada con bolas y el Baptisterio al que se accede a través de un arco rebajado decorado con temas figurativos y geométricos a candelieri y en el intradós con casetones.

En la obra se empleó el sillar de granito. En la cabecera aparece un pequeño nicho con arcos de medio punto decorado con bolas y cardinas. Igualmente en la cabecera figura el esqueleto de lo que debió ser un impresionante retablo del que únicamente subsisten cuatro lienzos y la talla de la titular.



Vista de la Iglesia

Vista de la Iglesia

Entrada a la Iglesia

Interior con Retablo

Interior con Retablo

Interior con Retablo

Detalle del Coro

Detalle de la Bóveda

Detalle de la Bóveda 

Detalle de columnas

Detalle del Retablo 


Detalle del Retablo 

Detalle vasa y pila

Pila agua bendita

Hornacina con imagen Ntra. Señora de Guadalupe

Entrada al Baptisterio

Entrada al Baptisterio

Baptisterio

Baptisterio

Escalera del campanario

Nido con pichones en el campanario

Arquitectura popular

Calle del pueblo

Calle del pueblo

Arquitectura popular

Calle

Arquitectura popular

Arquitectura popular

Arquitectura popular

Arquitectura popular

Arquitectura popular

Arquitectura popular

Arquitectura popular

Arquitectura popular

Arquitectura popular

Interior en ruinas

Interior en ruinas

Vasares

Interior en ruinas

Techumbre de jaras encalado

Techumbre de jaras encalado

Plaza

La Cruz

Vista

Arquitectura popular

Arquitectura popular

Antigua zahurda

Arquitectura popular

Rebaño en el olivar

Rebaño en el olivar



Hoy os dejamos este vídeo de producción propia del poema "Pájaros de La Jara" de  A. Yuncar que os dedicamos, con una mención especial a Garvín de La Jara.